Calendario de embarazo en la semana 36
¡Hola, mamita!
Ya prácticamente soy una banana gigante—más o menos como un ananá. ¡Casi todo en mí ya está listo para salir a la luz! Mis sistemas y órganos trabajan como deben: endocrino, sanguíneo, cerebro, hígado y riñones—todos viejitos, pero todavía sirviendo para mí y para mi gente.
Ahora tengo niveles altos de ácido úrico por la caída y el embarazo, y los gases ácidos salen igual, solo que los ligeros se van a ir más con el tiempo, así que mientras tanto es importante que descanses y cuides tu respiración.
Mi piel se vuelve más suave y la crema protectora en ella aún es menor—¡listo para una nueva vida! Mis huesos son fuertes, pero ligeros—esto es clave para que pueda pasar fácilmente por los canales del parto.
Estoy muy apretada en el vientre, así que suelo dormir con las piernas y las manos dobladas cerca de mi cuerpo y me muevo un poquito menos. Pero ya pasé la cabecita hacia abajo — es la mejor posición para dar a luz. Si aún necesito ayuda, los doctores podrán asistirme con eso.
Gracias por preocuparte por mí y quererme mucho. Espero con ansias nuestro encuentro y pronto estaré cerquita de ti.
¡Un abrazo fuerte,
tu pequeño ananás 🍍❤️
Qué pasa con la bebé
Sentimientos:
Cada semana de embarazo es única. En la semana 36, la futura mamá puede estar encantada con su bebé nuevo, así como sentirse insegura por viejas experiencias. La incomodidad en el sueño, la mayor necesidad de orinar y molestias en el pecho son comunes. También puede aparecer un aumento en los contracciones que recuerdan a la Brextona-Hicks, que anticipan el nacimiento.
Ormonos del embarazo
A medida que aumenta la actividad hormonal en el cuerpo, también cambian las sensaciones en el pecho. Esto puede volverse más sensible, con un inicio de tensión o dolor. Algunas mujeres incluso experimentan pequeños calambres del útero. La sensibilidad aumenta, y con el movimiento del bebé, pueden aparecer molestias en la zona lumbar. Es importante descansar y utilizar almohadillas debajo del bebé. La actividad de las glándulas mamarias también puede aumentar, haciendo las tetas más sensibles y con posibles molestias. La vascularización aumenta y los signos en la cabeza del bebé pueden ser más evidentes, lo que indica la proximidad del parto.
Desconfort en el pecho
A las 36 semanas de embarazo, cuando la vida empieza a salir, las molestias en el pecho pueden intensificarse. La hinchazón y la congestión aumentan la presión en las vías y las arterias mamarias. Se recomienda usar protectores y vaciar los senos en el parto si el nivel de hormonas modificadas afecta el pecho. Si se presenta presión, se pueden aliviar con baños tibios. La hiperactividad puede aliviarse con ejercicios de Kegel. Es recomendable descansar más y relajar la zona, ya que la actividad hormonal y las sensaciones en los pezones pueden continuar y agravarse.
Dolor en la columna
Al llegar a las 36 semanas, por el aumento de las hormonas y el crecimiento fetal, la postura en la columna se vuelve más sensible y vulnerable. Algunas mujeres experimentan molestias en esas zonas, especialmente si hay, por ejemplo, malestares estomacales. La mamá puede sentir mayor sensibilidad y molestias al mover mucho el bebé, pero no debe preocuparse, ya que este dolor suele desaparecer después del parto. Sin embargo, si los dolores se vuelven intensos, conviene consultar a un médico y evitar esfuerzos excesivos.
Control médico
Antes del nacimiento, la futura mamá debe realizar varias revisiones para evaluar su estado de salud. Esto ayuda a prevenir complicaciones, elegir el método de parto ideal y recibir atención médica oportuna.
Médicos
- Ginecólogo: en las últimas semanas, el médico presta atención a los signos de alerta para no perderse síntomas complicados. Además, realiza chequeo del latido fetal, medida de la altura del útero y evaluación del bienestar fetal.
- Examen de los órganos internos: se realiza para detectar infecciones o problemas que puedan afectar la salud de la mamá o del bebé.
Estudios
- Ultrasonido: generalmente se realiza en etapas tempranas, pero en ocasiones puede ser necesario un estudio adicional con un ginecólogo que podrá determinarlo en la semana 36. Esto permite evaluar la posición del bebé, su estado y la cantidad de líquido amniótico.
- Monitoreo de la presión arterial: es un procedimiento simple que se realiza en cada visita, para detectar riesgos, como preeclampsia o hipertensión severa que puedan surgir en las últimas semanas. Es recomendable tener en cuenta que la hipertensión puede desaparecer después del parto, pero si la presión es muy alta, se debe acudir a un especialista.
Qué puede y qué no, hacer
- Es mejor respirar aire fresco, pero sin alejarse demasiado de casa. Siempre informe a sus familiares hacia dónde se dirige y manténgase en contacto.
- Conozca bien al médico y a la matrona, quienes le atenderán en el parto. Tenga sus contactos a mano para una emergencia.
- Lleve una mochila con todo lo necesario el día del parto, ya que en la semana 36 puede comenzar el trabajo de parto en cualquier momento.
- Evite consumir muchos líquidos durante el día y en especial en la noche. Esto ayudará a evitar la hinchazón y la retención de líquidos, y también puede reducir la sensación de cansancio durante las contracciones.
Qué NO hacer
- No caminar excesivamente durante el día y en especial durante la noche. Esto puede aumentar las molestias, pero no evitará el parto, y además, podría hacer que se presenten infecciones o complicaciones.
- No levantar peso ni ir a tiendas en busca de cosas para el bebé. Permítase descansar y cuidar su salud y la del bebé en todo momento.
Consejos útiles
La mayoría de las mujeres, especialmente las que están esperando su bebé, sienten nervios ante el nacimiento del bebé. Los médicos te aconsejan tener en cuenta tu estado emocional. Quizás te sirva hablar con un psicólogo. También puedes distraerte leyendo libros, escuchando música relajante o pasando tiempo con tus seres queridos. Con el apoyo de profesionales de la salud, el proceso será más fácil y sin tanta complicación.
¿Es buena idea tener un bebé en la semana 36?
- Los partos en esta semana generalmente no se recomiendan a menos que haya complicaciones, como partos prematuros. Además, estudios muestran que en bebés nacidos en fines de semana (34-36 semanas), el riesgo de complicaciones puede ser mayor, como problemas respiratorios o de corazón. Lo mejor es consultar con tu médico para evaluar tu situación.
¿Por qué mi vida puede volverse tan dura en la semana 36?
- Es normal sentir que tu vida se vuelve más difícil en esta etapa de embarazo. Si te sientes bien y cómodo, puedes seguir haciendo tus actividades diarias, pero recuerda que tu cuerpo está muy cargado y necesita descanso. Se recomienda hacer ejercicios suaves como caminar, nadar o estiramientos ligeros.
¿Es seguro viajar en la semana 36 del embarazo?
- Viajar en distancias largas en esta semana generalmente no es peligroso, especialmente si te sientes bien y estás cómoda. Eso sí, debes evitar el estrés o factores que puedan afectar tu salud, como infecciones o exposición a agentes contaminantes en el ambiente o el trabajo. Siempre consulta con tu médico antes de planear un viaje para evitar cualquier riesgo.
¿Puedo seguir trabajando en la semana 36 de embarazo?
- Puedes continuar trabajando si te sientes bien y sin molestias. El horario, las condiciones del lugar y las tareas que realizas también influyen. Es importante evitar lugares con químicos, contaminación o ambientes que puedan afectar tu salud. Escucha a tu cuerpo y consulta con tu médico para asegurarte de que todo esté en orden.
¿Es peligroso tener relaciones sexuales en la semana 36?
- Las relaciones en cualquier etapa del embarazo se consideran seguras en general, ya que generalmente no dañan a tu bebé. Sin embargo, si tienes alguna duda o complicaciones, es recomendable que hables de ello con tu médico para evitar riesgos innecesarios.
¿Puedo seguir con mi actividad física en la semana 36 del embarazo?
- Sí, mientras te sientas bien y estés cómoda. Practica ejercicios suaves, como caminar, nadar o estiramientos ligeros. Limita las actividades que puedan cansarte demasiado o que impliquen riesgos de caída o esfuerzo excesivo. Siempre consulta con tu médico para que te dé las mejores recomendaciones según tu situación específica.
CHECKLIST
- Hablé con varias mamás con experiencia para que me ayudaran a entender qué es lo más importante para preparar la llegada del bebé. En esta semana, mi bebé será considerado un niño pequeño, así que puede aparecer en cualquier momento!
- Discutí con mi líder de comunidad religiosa y trazamos planes para nuestra ceremonia cuando el bebé llegue al mundo, acompañada de revistas y cruzverdas. Sé que a veces las familias pueden tener que esperar un poco más, así que no me sorprende si hay un atraso en la visita!
- Mi hijo bajó de peso y se ve mucho más bajito de lo habitual. Además, noto que mi bebé está sentado justo en la pantalla del útero, ¡y eso se siente raro en el mundo! Pienso que en unos minutos limpiaré mi recorrido, además de la bañera y el lavabo.
- Práctica con los subamigos! Mi pareja y yo sabemos cómo cambiar el pañal. Gracias a los recursos en línea.
- Agendé una cita con el odontólogo para verificar mis dientes antes del parto. Espero que mi bebé llegue dentro de unos días, para no tener que cancelar la visita!
- Hice una lista de personas que se enterarán primero cuando comiencen las labores de parto, y las puse en la bolsa del compañero para el hogar. En la lista, incluyen teléfonos y correos electrónicos, para que puedan enviar un email y llamar a todos cuando mi bebé esté por aparecer en el mundo.