Calendario de embarazo en la semana 42
¿Qué pasa con tu bebé?
Esta semana termina la etapa más importante para la llegada de tu bebé. Si sigues embarazada y ya pasaste las 42 semanas, los doctores pueden hablar de un embarazo prolongado.
A las 42 semanas, el bebé está completamente formado y listo para nacer, y su vida fuera del útero está en su etapa final. Sigue creciendo y acumulando grasa corporal. Mira cómo se ve el bebé:
- Cuerpo proporcional, con grasa formando arrugas en la piel;
- Piel de tono rosado, con presencia de grasa que aún no cubre completamente;
- En la espalda y hombros puede haber pocas cezas de vellosidad fina;
- El peso promedio es de 3,600 a 3,700 gramos, y mide entre 53 y 56 cm.
El bebé puede respirar solo, chillar y llorar fuerte después de nacer.
En casos raros, si hay un error en el cálculo de la fecha de parto, a las 42 semanas en una revisión de ecografía, pueden detectarse signos de que el bebé ha pasado mucho tiempo en el útero.
- Ausencia de líquido amniótico — llamado oligohidramnios;
- Cambio en la calidad del líquido amniótico — se vuelve turbio, con presencia de meconio y sin grasa en la piel;
- Las costillas del bebé pueden estar muy juntas;
- La piel del bebé parece arrugada y con menos grasa;
- El 75% de los bebés nacen entre las 41 y las 42 semanas.
- Un embarazo prolongado puede causar disminución de los nutrientes en el bebé, lo que puede provocar infecciones, alteraciones en la circulación sanguínea, disminución del oxígeno, y menos grasa en su piel.
- La piel del bebé puede estar reseca, con poca grasa y más sensible a lesiones.
- El bebé puede tener un llanto más fuerte o más débil, y su corazón puede latir con ritmo irregular por estrés.
La piel seca del bebé, más delgada y sin grasa, también lo hace más vulnerable a lesiones.
Teniendo en cuenta todos estos factores, en algunos casos los médicos recomiendan inducir el parto.
¿Qué pasa cuando una mamá se vuelve sola?
Mamá, hace tiempo que estás lista para tener a tu bebé y ya estás un poco cansada de esperar. Todo el tiempo estás preocupada por sus movimientos, cómo va a quedar ajustado en el útero. Los cambios físicos del embarazo, relacionados con el tiempo de gestación, hacen que el cuerpo se adapte y que la madre esté cada vez más cercana y conectada con su bebé.
El parto al final del embarazo ayuda a aliviar el estrés y la tensión en las piernas y la espalda. Es una señal de que el cuerpo está listo para dar a luz, y también puede aparecer una pequeña diarrea, que está relacionada con las primeras contracciones y la apertura del canal de parto.
Las contracciones de Braxton-Hicks se vuelven más frecuentes e intensas, preparando el útero para el parto. Es importante no ignorar las contracciones reales, que serán regulares, y que aumentan en intensidad y duración.
Cuando se presiona en el pezón, puede salir un pequeño goteo de líquido que indica que el cuerpo está listo para dar el siguiente paso en la preparación.
Consejos útiles
En esta etapa, se recomienda lo siguiente:
- Siempre lleva contigo tus documentos (pasaporte, licencia, tarjeta de crédito o débito) y tu teléfono móvil, incluso si saldrás solo unos minutos, por ejemplo, a la tienda cerca de tu casa.
- Prepara tres bolsitas con cosas. La primera, llévate una contigo en la bolsa, en la que no deben faltar tus documentos, teléfono móvil con cargador, ayuda para caminar y una botella de agua sin gas. La segunda bolsita es para objetos personales y para los adultos que acompañen al niño, quienes deben llevar sus propios documentos justo después del parto. En la tercera bolsita, coloca artículos que usarás para sacar a la mamá y al bebé.
- Puedes probar acelerar el proceso de parto con ayuda de caminatas largas, ejercicios de sexo y estímulos en los pezones.
No se recomienda realizar actividades físicas que requieran mucha fuerza o movimientos intensos durante el embarazo.
Géneros
El proceso de parto generalmente empieza con la salida del líquido amniótico, seguido de las contracciones y la dilatación del cuello del útero. Cada etapa del parto debe seguir un orden muy específico y ninguna de ellas puede saltarse, aunque sí puede variar la duración de cada una. Para las mamás que están en su primer embarazo, el parto suele durar entre 12 y 16 horas, mientras que en las que ya han tenido más hijos, puede tardar entre 8 y 10 horas.
Durante la etapa de preparación, las contracciones se vuelven más frecuentes y duraderas, con intervalos de más de 20 minutos entre ellas. En este momento, es recomendable que puedas respirar profundo y prepararte para acudir al hospital para el parto. Cuando las contracciones regulares se hacen más cortas, reduciéndose a 15-20 minutos, eso indica que el trabajo de parto está comenzando. La labor ocurre en varias fases:
- Dilación. Para las mujeres primerizas, la apertura de la matriz tarda entre 10 y 12 horas, y en las que han tenido bebés anteriormente, entre 20 minutos y una hora. Esta es la etapa más larga y requiere de la mayor paciencia por parte de la madre.
- Expulsión. En esta fase, también conocida como empuje, la mujer se esfuerza mucho más, y aunque puede durar entre 1 y 2 horas para las primerizas y 7 a 9 horas en madres que ya han dado a luz, en embarazos múltiples, puede extenderse de 8 a 10 horas.
En las 2 a 4 horas después del parto, la mujer permanece en su consulta bajo supervisión médica. Durante este tiempo, se controlan su presión arterial, pulso, temperatura y flujo de sangre. Después, se le indica si puede ir a su habitación o si debe continuar en el área de recuperación. La recuperación suele completarse casi de inmediato, en cuanto la cabeza del bebé salga y se coloque en el pecho de la madre por unos minutos. Luego, el bebé se acoplada al pecho y permanece allí para alimentarse varias veces, favoreciendo la lactancia materna.